Sus inicios se remontan a 1992, cuando el Ballet Lizt Alfonso decidió ofrecerle sus conocimientos y experiencias a niños interesados en la Danza Española. Inicialmente las matriculadas no rebasaban el centenar y recibían sus clases en la Casa de la Cultura de La Habana Vieja. Pronto este espacio se hizo insuficiente y un año más tarde hubo que extender la iniciativa a la Sociedad Estudiantil Concepción Arenal, donde se mantuvo funcionando la academia hasta el año 2003, que pasa al Gran Teatro de La Habana. Y en el 2004 tanto la Compañía como los Talleres reciben una sede en la Habana Vieja, como parte de un proyecto especial de la Oficina del Historiador de la Ciudad, dirigida por Eusebio Leal.
Los talleres vocacionales cuentan con una matrícula aproximada de 1200 alumnos, organizados en grupos por edades, a partir de 6 años en adelante. Tienen dos frecuencias semanales de clases de Danza, al estilo del Ballet Lizt Alfonso. Son precisamente las integrantes de la compañía, quienes trabajan como sus profesoras. Cada uno de estos grupos se identifica con el nombre de una flor y los dos más aventajados reciben también, como parte de su preparación, clases de Ballet, Eficiencia Física y Castañuelas.
Habitualmente los Talleres Vocacionales del Ballet Lizt Alfonso realizan varias presentaciones especiales durante el año en importantes salas de teatro de La Habana y participan como invitados en diferentes eventos y programas de televisión.